Opinión
’No hace falta un gobierno perfecto; se necesita uno que sea práctico’, Aristóteles

Pecamos de soberbios


Las noticias son validadas por periodistas, esto nos ayuda a proteger la calidad y veracidad de contenidos. La calificación es anónima y tiene propósitos estadísticos e informativos.
Estado / México / Hidalgo
Política

#LeerEntreLíneas
PECAMOS DE SOBERBIOS
Por Francisco Ruiz

Martes 30 de enero de 2024. Según la tradición, existen siete pecados capitales: lujuria, ira (de enojo y no del ’verbo’ de ’irar’), gula, envidia, avaricia, pereza y soberbia. Para quienes (malamente) se denominan a sí mismos ’políticos’, esta lista, más que situaciones a evitar, parecen condiciones que cumplir, como si fuera un ’check list’. Eso sí, esta lista, que bien pudiera decirse de ’requisitos’, no tiene excepciones; agarra parejo, sin distingo de colores ni siglas.

La soberbia es, desde la perspectiva de quien esto escribe, la que más daños trae a la colectividad. Para quienes no nos queda claro que significa dicha palabra, siempre está el ’tumbaburros’ (diccionario), el cual la define como: ’Altivez y apetito desordenado de ser preferido a otros’, y también dice que es: ’Satisfacción y envanecimiento por la contemplación de las propias prendas con menosprecio de los demás’. Es decir, se trata de un acto, más que solidario, egoísta.

La soberbia es, pues, todo lo opuesto a la ’humildad’. Una bien llamada virtud que consiste: ’en el (re)conocimiento de las propias limitaciones y debilidades y en obrar de acuerdo con este conocimiento’. Algo que, para los pseudopolíticos, resulta ajeno y que debería de ser una obligación, pues, al final, la naturaleza de la política radica en la colectividad.

El ’pecado’ de la soberbia puede condenar grandes y fructíferos proyectos para nuestro país. La trinchera política tiene una repercusión directamente proporcional en la social, de ahí que, como dijera Napoleón I (Bonaparte): ’Un Hombre de Estado debe tener el corazón en la cabeza’. Esto último se traduce en la necesidad de que el o la gobernante tenga la sensibilidad suficiente para escuchar, comprender y atender las demandas de la gente. Sin embargo, también es necesario que las decisiones que tomen los gobernantes respondan a la realidad en la cual se vive y logren los mayores beneficios comunes, que sean posibles.

El modelo de la ’Cuarta Transformación’, que no es la cuarta (como si las transformaciones históricas de nuestro país pudieran enumerarse), ni tampoco ha representado las mejoras que México requiere. En síntesis: no es la panacea. Aunque, para ser ecuánimes debemos reconocer que esta forma de gobernar (entendido como la capacidad de ’dirigir un país o una colectividad política’), sí ha encausado la decepción, el hartazgo y el castigo de la ciudadanía hacia formas de hacer política que han excedido los límites de la soberbia.

Y es que, haciendo un ejercicio concienzudo, la realidad es que la mayor parte de los mexicanos respaldan al presidente López Obrador, no por su trabajo, ni por sus resultados, sino por escuchar, empatizar y atender favorablemente las exigencias ciudadanas para cobrarle la factura a quienes tanto abusaron en el pasado. Si bien es cierto que hay honrosas excepciones, no podemos negar lo que es obvio: el sistema que prevaleció en nuestro país se corrompió y provocó una revancha.

Es tal la frustración que generaron los inmoderados hombres y mujeres del poder, que hoy los ciudadanos respaldan las decisiones públicas sin cuestionar, aún y cuando muchas de ellas generan o generarán un impacto sumamente adverso para todos, menos para quienes administran el poder (obviamente).

La oposición tiene una imagen tan desgastada, que la idea de un modelo ’justiciero’ resulta bastante atractiva. Mientras, sigue dejándose ’torear’ con singular obediencia por el ’Héroe de Tepetitán’. Si fuera toro, sería boyante, pero sin bravura.

Así, la soberbia continúa siendo la constante de los malamente llamados ’políticos’. ¿Y por qué malamente? Porque desvirtúan la esencia de la política que es, precisamente, el bienestar de la gente.

*_Post scriptum:_* ’No hace falta un gobierno perfecto; se necesita uno que sea práctico’, Aristóteles.

*El autor es escritor, catedrático, doctor en Derecho Electoral y asociado del Instituto Nacional de Administración Pública (INAP).

*CONTACTO:*
strategia.y.poder@gmail.com
W: (55) 3932 2213
Hemos quitado casi todos los anuncios para que sea mejor tu lectura.
¡Gracias por su apoyo al periodismo!

Patrocinadores


Valeria Mendez
CORCEL News
Gonzalo
Gonzalo
Juan Carlos
Gonzalo
Gonzalo
Gonzalo
Magui
CORCEL News
Magui
CORCEL News
Thiago
Magui
Magui
Thiago
CORCEL News
Juan Carlos
Juan Carlos
Juan Carlos
Thiago
global credit
Rebeca Rojas Ramirez
Dafne Galindo
CH Realty Pro Inmobiliaria
Matias
GERARDO
Raúl bernardo
LIZBETH MARTINEZ LOPEZ
rocco39
Juan Marcos
francisco jimenez
good.gir0610@gmail.com
seylisulayramirez
Valentin
Melissa Hernandez Gonzales
JORGE
mccm
jazmin
kathy
JUAN RAMIREZ
GUSTAVA
Hassan Hammod
juan carlos
Kiobestial
Luna
Vanessa perez
Alex Calvo
laura marcela
david mark
Chung Li
lucy sanchez
Azuaria
michael alvarez
fernanda
ELVIA
Edvin Avila
israel
Eduardo
Pedro
Multi Servicios y Productos
manuel mares
lucas
Tecno Tinta 2C SRL
Luis
CARLOS CAMARENA
Rosa Miranda
Carlos
Cesar Marquez
gerardo
Jonqthan
Gestoria vehicular express
Sebastian Grille
Ameris Contreras
jenni martins espejel
del dolor a la vida
Daniel
Lucas Gonzalo Arce Botteri
Alicia Gonzalez
ARCOSUM
Recibe gratis, por SMS o WhatsApp las noticias más importantes dos veces a la semana.